martes, 9 de agosto de 2016

En la actualidad se educa para el mercado laboral.

Es como si la cultura se hubiese resquebrajado en aspectos parciales. En particular, la economía y el mercado son cada vez más el criterio desde el que se ve y se usa la realidad. El ámbito educativo se ve afectado por este reduccionis­mo de las exigencias del mercado que se convierten en criterios rectores al diseñar políticas y programas para la formación educativa, sobre todo de la niñez y la juventud. 

En los últimos años se ha visto un auge grandísimo en los tecnológicos, en las carreras industriales y empresariales, en la educación básica se le da relevancia a español y matemáticas, los bachilleratos con especialidades tecnológicas, todo lo anterior ha sido promovido por la iniciativa privada quien se preocupa por instruir a los jóvenes para que puedan laborar en sus empresas, se ha dejado de lado la educación intencionada en la formación integral del alumno con un sentido humano, el desarrollo de sus facultades, los valores, inteligencia emocional, el respeto a la dignidad humana, etc.



No hay comentarios:

Publicar un comentario